Tesoros
12.- Tesoro de la Catedral.
A lo largo de siglos de historia, la Catedral ha acumulado un tesoro de un valor incalculable. Sus innumerables piezas, que podemos encontrar expuestas en distintas estancias, aúnan la riqueza de sus materiales (oro, plata, perlas, pedrería, terciopelo...), su calidad artística y su significado hist贸rico.
Vasos sagrados, relicarios, custodias, cruces procesionales, libros de coro, ornamentos y vestidos litúrgicos forman el tesoro, en el que también podríamos incluir los cuadros y esculturas que conserva el templo.
Podríamos destacar objetos relacionados con la conquista de Sevilla: la espada de San Fernando, su pend贸n y otras reliquias del Santo Rey; las llaves de la ciudad, que según la tradici贸n son las que el último caudillo almohade de Sevilla entreg贸 a San Fernando (otros sostienen que esas llaves son las de la judería, que la comunidad judía habría entregado al Rey tras la conquista en señal de sumisi贸n).
De poco después son las tablas alfonsíes, la obra maestra de la orfebrería medieval. Consiste en un pequeño tríptico cuyas tablas están cubiertas de medallones de metal labrado que contienen diversas reliquias. Fue usado como retablo m贸vil por Alfonso X el Sabio, quien lo don贸 a la Catedral, dando así el Rey Sabio testimonio de su vinculaci贸n con Sevilla.
Las ingentes riquezas llegadas a Sevilla desde América tras el Descubrimiento repercutieron en el gran crecimiento del tesoro catedralicio, que incorpor贸 piezas estrechamente vinculadas al Nuevo Mundo. Es el caso de la patena que se us贸 en la primera misa celebrada en suelo mexicano, donada a la Catedral por Hern谩n Cortés, o los vizarrones, doce blandones (grandes candelabros para sostener cirios), de plata, regalados por el arzobispo de México, don José Antonio de Vizarr贸n, que había sido arcediano de la Catedral de Sevilla. Cuenta la tradici贸n que el arzobispo Vizarr贸n se hizo medir, y pidi贸 a los artesanos que hicieran los blandones con su misma estatura.
Junto a piezas de pequeña escala, hay en el tesoro catedralicio otras de grandes dimensiones, como en Tenebrario, candelabro de bronce, primorosamente labrado, usado en el oficio de tinieblas de la Semana Santa, de m谩s de siete metros de altura; la Custodia del Corpus, realizada en plata en el siglo XVI; o el colosal Monumento de Jueves Santo, profusamente decorado con relieves y esculturas de plata, que una vez montado casi alcanza las b贸vedas de la Catedral.
14.- Los Cultos de la Catedral de Sevilla.
La Catedral es un edificio vivo, que sigue cumpliendo la funci贸n religiosa para la que fue concebido siglos atr谩s. Los cultos que se celebran en ella forman parte de lo mejor de su patriomonio.
Diariamente, a primera hora de la mañana, se celebra el oficio de coro: los can贸nigos se reunen en el coro a cantar himnos litúrgicos, acompañados por el 贸rgano, ofici谩ndose a continuaci贸n misa en latín en la Capilla Mayor. También se celebran cotidianamente misas en la Capilla Real, la Capilla Mayor y el Sagrario.
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