En el interior de la parroquia de San Pedro hay un altar dedicado a las Ánimas Benditas del Purgatorio, presidido por un gran lienzo del siglo XVIII. Dicho lienzo está reproducido en un paño de azulejos de cerámica fijado en la fachada exterior de la parroquia, junto a la portada que da a la plaza del Cristo de Burgos.
Ese paño de azulejos sería uno más de los muchos que exornan las iglesias sevillanas si no fuera porque en él el artista añadió la imagen de un pajarito en un lugar visible pero difícil de encontrar.
Es muy habitual ver a grupitos de sevillanos y turistas parados ante el retablo buscando el pajarito, hasta el punto de que ya casi es una tradición para todo el que visita la ciudad.
Podríamos indicar la ubicación exacta del pájaro en el retablo, pero preferimos que sea usted quien venga a Sevilla y lo encuentre.